Maniobra de Resucitación Cardiopulmonar (RCP) Básica

Compresiones Torácicas

Relación Ventilación/Compresión de 2:30

La técnica de las compresiones torácicas (masaje cardíaco) consiste en aplicaciones rítmicas y seriadas de presión sobre la mitad inferior del esternón.

La sangre enviada a los pulmones mediante las compresiones torácicas recibe suficiente oxígeno para mantener la vida, cuando estas compresiones se acompañan de una ventilación asistida adecuadamente realizada.

Para realizar las compresiones torácicas el paciente debe estar en posición horizontal, acostado de espaldas (boca arriba) sobre una superficie dura. No debe hacerse RCP con la víctima en una cama, pues la superficie es blanda y la compresión no será efectiva.

Ubicación de las manos para la compresión cardiaca

Con la colocación adecuada de las manos se logra al identificar la mitad inferior del esternón.

  • Con su mano localice el borde inferior de la caja torácica de su mismo lado.
  • Deslice sus dedos a lo largo de la caja hasta llegar al sitio donde las costillas se unen al esternón, en el centro de la parte inferior del tórax, coloque dos dedos desde el borde inferior.
  • Coloque su palma de la mano dos dedos por sobre la parte inferior del esternón (apéndice xifoides) y la otra mano encima de la primera, de tal manera que se encuentren paralelas la una con la otra. Esto mantendrá la fuerza principal de la compresión sobre el esternón, disminuyendo las posibilidades de fracturas costales. Sus dedos no deben tocar el pecho y pueden estar extendidos o entrelazados.
Técnica de Compresión Cardiaca
Usted podrá conseguir compresiones eficaces siguiendo estas pautas:
Sus codos deben estar fijos, sus brazos rectos, y sus hombros colocados directamente sobre sus manos, de tal forma que la fuerza de cada compresión torácica se dirija directamente sobre el esternón. Si la fuerza no se dirige en línea recta hacia abajo, la compresión torácica será menos eficaz.
El esternón debe deprimirse aproximadamente 1/3 del diámetro anteroposterior del tórax.
Usted debe soltar por completo la presión y permitir el regreso del pecho a su posición normal luego de cada compresión. La duración de la compresión óptima corresponde al 50% del ciclo compresión/relajación. Por lo tanto, se debe mantener una compresión torácica prolongada, con velocidades de compresión torácica cercanas a 100 por minuto.
Usted no debe retirar las manos del pecho del paciente, ni cambiar en nada su posición, debido al riesgo de perder la posición correcta de sus manos.